Libro 2 | Episodio 7

Protege tu información

Cuando Zerus y Ona compiten por crear la contraseña más fuerte y los primeros intentos no dan la talla

Puede que en casa tengas un lugar donde guardas tus cosas más especiales. Y quizá incluso con llave. En internet también podemos tener lugares que sean solo nuestros y las llaves que los protegen son nuestras contraseñas. Mira cómo las construyen Zerus y Ona…

Zerus y Ona — Protege tu información

Al fin llegó el día del evento más esperado por todos: el Gran Campeonato de Contraseñas Fuertes. Zerus y Ona esperaban ansiosos en la línea de salida.

—¡Bienvenidos! —gritó un robot juez con un reloj de arena gigante—. Las reglas son simples: tenéis un minuto para crear la contraseña más fuerte posible. ¡El que termine primero, gana!

—Esto va a ser fácil —susurró Zerus.

—¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡YAAAA! —exclamó el robot juez levantando el reloj de arena, dándole la vuelta.

Zerus escribió rápido en su pantalla: 1234

—¡Listo! —gritó, levantando los brazos.

El robot juez se acercó y miró la pantalla de Zerus:

—Eso no es una contraseña fuerte. Es… muy débil. Solo tiene números y son muy fáciles de adivinar. Cualquiera podría probarla en segundos…

A su lado, Ona levantó también la mano.

—¡Yo también he terminado!

El robot juez se acercó a la pantalla de Ona: Estrella7

—Esta contraseña está mucho mejor. Tiene letras mayúsculas, letras minúsculas y números. Es más difícil de adivinar.

El robot juez levantó el brazo de Ona y proclamó:

—¡Gana Ona!

—¿Estrella7? Pues no es tan difícil —decía Zerus con el ceño fruncido.

—Pero sí que es más difícil que 1234 —le respondía Ona.

—¿Ah, sí? Pues ahora verás. Voy a crear una contraseña súper mega fuerte. La contraseña más fuerte de todas…

Zerus se fue enfurruñado en busca de su caja de herramientas… Martillo. Tornillos. Tuercas. Y se puso a trabajar.

Ona lo observaba desde lejos…

—Pero, ¿qué está haciendo?

De repente, apareció una fila de robots. Cada uno cargaba a cuestas una letra gigante. Cada cual más pesada y robusta. Los robots caminaban despacio. Las letras eran tan pesadas que algunos incluso tropezaban…

Zerus, de espaldas, dirigía la operación.

—¡Más a la izquierda! ¡Esa arroba más arriba! Ese tres, ¡tiene que estar recto!

—Zerus, ¿qué es todo esto? —preguntaba Ona.

—Mi contraseña súper mega fuerte —decía él dándose la vuelta sonriente y con aire orgulloso.

Los robots colocaron las letras en fila: E$tr3ll@7!M@g1c@

El robot juez se acercó y la estudió atento:

—Ahora sí… Esto sí que es una contraseña fuerte. Tiene letras mayúsculas, letras minúsculas, números y símbolos especiales. Además, es larga. ¡Sería casi imposible de adivinar!

Le cogió el brazo de Zerus y proclamó:

—¡El ganador del Gran Campeonato de Contraseñas Fuertes es Zerus!

Zerus y Ona — Protege tu información

Lo que aprendiste…

Una contraseña es como la llave de tu casa digital. Si es fácil, cualquiera puede entrar. Si es difícil, solo tú puedes abrirla. Aquí tienes algunas reglas que hacen que una contraseña sea lo suficientemente segura:

  • Una contraseña fuerte no es corta.
  • Una contraseña fuerte no usa tu nombre.
  • Una contraseña fuerte no es fácil de adivinar.

Además de esas, hay otra regla muy importante: tu contraseña es secreta. No se comparte con amigos. Pero sí puedes compartirla con un adulto de confianza, alguien que te cuida, para que te ayuden a estar seguro.

Cuidar de tus contraseñas es cuidar de tus cosas.

¿Alguna vez has tenido que crear una contraseña? ¿Sabes con quién puedes compartirlas si necesitas ayuda?

Y recuerda…

Zerus y Ona — Protege tu información